SITUACION DE LA EDUCACIÓN CIENTÍFICA EN COSTA RICA Elaborado por: Annie Salazar Bonilla
Introducción
Uno
de estos días analizando la clase de secundaria de octavo en un Liceo josefino,
su comportamiento como futuros científicos, sus inquietudes, pero sobre todo
sus carencias; surgió una incógnita que ahora desemboca en un problema.
¿Es el sistema educativo de nuestro país,
un medio apto para el desarrollo científico de sus estudiantes?
Muchas
veces vemos como las autoridades pertinentes se comportan como niños jugando a la
“papa caliente” (juego donde los niños pasan una pelota u objeto, y el que al
terminar la canción se quede con el objeto pierde) pareciendo que la
responsabilidad de sus cargos fuese un castigo y no un reto más que se debe
afrontar.
¿Será entonces que los
costarricenses deben de sentarse y observar cómo su país se estanca?, ¿será que
les interesa saber la posición actual de la educación en el ranking mundial al
igual que la del fútbol?
Con
la esperanza de obtener respuestas completamente negativas a estas preguntas,
es que se propone un breve análisis de la situación actual de la educación
científica en Costa Rica, con el fin de informar a la población, creando una
conciencia social en ellos con el fin de buscar soluciones al problema
evidentemente latente en nuestra actualidad.
Se
abarcaran temas de interés, como la competencia de las autoridades con respecto
al tema, las fortalezas y debilidades del sistema, y desde luego posibles
responsables desde el punto de vista de algunos autores.
Descripción del Problema:
El
problema de la educación científica se puede describir desde varias
perspectivas, las cuales funcionan como aristas que reflejan una realidad
diferente, pero en conjunto son una gran verdad “Somos mediocres y poco
productivos en el ámbito científico”.
Estas
perspectivas desde el punto de vista de esta autora, se asocian a la estructura
de la educación en Costa Rica, donde se tiene como cabeza al Ministerio de
Educación Pública, pero en el seno de la Institución se ven involucrados los
miembros de la comunidad estudiantil: Personal Docente y Administrativo, Padres
de Familia y encargados y desde luego los estudiantes. Estos participantes del
sistema educativo, son los claros testigos y tal vez victimas del déficit de
ideas que tenemos los habitantes de este
bello país.
Si
se parte de los puntos de vista de estos miembros veremos cómo las diferentes
perspectivas se reflejan de la siguiente manera:
1.
Desde el punto de vista del Ministerio de Educación:
en el seno del gobierno se parte del supuesto que adaptando sistemas educativos
de otros países se puede solucionar el problema. Debería ser importante resaltar que, no se trata
de copiar modelos de otros países, sino más bien de proponer y crear la base de
una investigación que sea válida y apropiada para los intereses de nuestro
país.
![]() |
| Fuente, Abreu (2011:3) |
Para ellos
el problema no es tan significativo, ya que a pesar de los esfuerzos de la
comunidad científica por informar y solicitar políticas para su fortalecimiento, ya que la ciencia y tecnología
forman parte de las bases de una sociedad productiva. En la visión de Macaya y Cruz (2006), en los Informes del
Estado de la Nación, se hace evidente que en el país hay preocupación por la
expansión de la cobertura del sistema educativo, por tratar de elevar las tasas
de escolaridad, por ampliar los porcentajes de matrícula, por minimizar los
porcentajes de deserción, por brindar adecuaciones curriculares a personas con dificultades
o discapacidad, entre otros. Sin embargo, no hay una visión clara para
estimular el desarrollo de las ciencias en Costa Rica. También se debe tener
presente que la estructura curricular vigente en la educación general básica y
el ciclo diversificado que rige en Costa Rica, se definió desde los años
setenta. Según Retana (2010); citado en el Estado de la Educación (2011).
2.
En
cuanto a la formación de los docentes responsables de la educación científica,
estos últimos autores también consideran que el sistema está lejos de lo que
Costa Rica necesita para atender sus principales desafíos, sobre todo en la
formación de una fuerza laboral altamente calificada. Las carreras de formación
docente continúan operando sin controles de calidad, mientras sus egresados
siguen en aumento y sin un perfil claro de contratación por parte de los empleadores.
Y por otra
parte si
se toma la opinión de los docentes, se vería una extensa lista de peticiones en
las cuales la parte principal la ocuparía la infraestructura y presupuesto para
la educación científica.
3.
Por su parte los padres
de familia, se ven en situaciones de
opiniones dividas, ya que exigen (con justa razón) una educación de calidad
para sus hijos, les proporcionan todo lo que está dentro de sus posibilidades
para incentivarlos en el estudio; y sin embargo son los primeros en exigir regalías
de notas y porcentajes extras para que sus hijos aprueben, sean merecedores de
esa calificación o no. Si analizamos
esta parte de la comunidad veremos que, lo que por su parte entorpece la
educación científica es la forma como ellos delegan funciones a los docentes y demás
miembros de la institución que solo a ellos les corresponde. Por lo que a pesar
de que los padres de familia buscan lo mejor para sus hijos, los convierten en
seres mediocres que vivirán su vida creyendo que lo que ellos necesitan lo conseguirán
con dinero y exigencias y no con el esfuerzo.
4.
Los estudiantes son
los que están en medio de este problema, ya que son mentes jóvenes, formándose como
la sociedad actual los quiera formar, por lo que es importante remediar esto desde
las generaciones jóvenes para asegurase que dentro de veinte a treinta años, el
país será una cuna de científicos, dispuestos a investigar y colaborar con el
progreso de su país.
Una
vez visto el problema y generando una idea de la situación actual de la
educación científica en Costa Rica, se deberían de preguntar si
¿Está todo mal?
¿Qué hace Costa Rica como Nación?
Tal
vez la respuesta a estas preguntas sean que no todo está mal, ni perdido, y que
si se lo propone el país puede salir adelante.
Actualmente
en nuestro país la educación científica es solo un lujo que unos pocos se
pueden dar, ya que sólo existen 9 colegios científicos en todo el territorio
nacional, que son respaldados por las Universidades estatales. Uno de los pasos
para solucionar el problema podría ser la creación no de 9 sino de 9000
colegios científicos en todos los rincones de nuestro país.
En la parte formadora de educadores, solo en la
UNED está acreditada la carrera de Enseñanza
de las Ciencias Naturales y exactas. Lo cual
compromete a esta institución con la formación de profesores con
responsabilidad científica, lo que conlleva a la educación científica de sus
estudiantes, por lo que esta responsabilidad es grande, pero muy gratificante.
A
todo lo anterior se concluye que la situación actual de la educación científica
en Costa Rica está pasando por una etapa de estancamiento, la cual podría salir
adelante con el esfuerzo de todos, desde el joven estudiante que con su
inocencia y su “lienzo en blanco” el
cual puede proponerse metas firmes las cuales le demanden esfuerzo pero que
pueda lograr. Los padres de familia dedicados a la formación de sus hijos, acompañándolos
en sus tareas pero no resolviéndoles la vida y desde luego permitiendo que los
mismos jóvenes descubran su propio camino.
Si hablamos del
gobierno, es claro que los programas de estudio son métodos obsoletos que si
bien funcionaron en los años setentas y ochentas, las generaciones han
evolucionado, de modo que ya son un poco deficientes al igual que las metodologías
de aprendizaje. En
la visión de Román, Vargas y Gutiérrez (2011), debido al perfil demográfico y
nivel de desarrollo del país, ya se debería haber logrado la universalización
de la enseñanza secundaria y conformado una robusta y amplia capa de técnicos,
profesionales y científicos.
Según Vargas
(2012) la receta para mejorar la calidad
de la educación científica en Costa Rica, debería ser:
1. Mejorar
la formación docente.
2.
Incrementar
la calidad general de la enseñanza de las ciencias.
3.
Renovar
y acreditar los programas de formación inicial de los educadores.
4.
Solventar
la insuficiente dotación de infraestructura.
5.
Fortalecer
iniciativas que han sido exitosas.
Referencias
Estado de la Educación (2011). Tercer Informe
del Estado de la Educación. San José. Tercera edición. Consejo Nacional
de Rectores.
Gutiérrez,M.; Vargas, J.Merino, L. (2011). Informe
XVII: Estado de la Nación. Capítulo I: Sinopsis. Costa Rica.
Vargas,
Élida. La educación científica y tecnológica en Costa Rica: retos y demandas
desde la secundaria. Ciudad Universitaria Carlos Monge Alfaro, Costa Rica. Universidad de Costa Rica. Costa
Rica
Sitios de interés:


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